Cultivando el aprendizaje

Cultivando el aprendizaje

El ritmo de la vida, negocio y mercado exige que constantemente estemos aprendiendo. Querer seguir aprendiendo y aprender a desaprender no es sencillo, requiere mucha dedicación y motivación personal.

El concepto de cultivar el aprendizaje hace referencia a este empeño que requiere el cultivar. Todos sabemos que sembrar una planta se hace en minutos, pero ver y disfrutar de los frutos, toma tiempo.

Una persona en constante aprendizaje desarrolla el hábito de la curiosidad lo cual agudiza la mente y facilita la creatividad.

Aunque sea una responsabilidad individual, la empresa debe propiciarlo, ya que los beneficios son para ambos.

¿Qué puede hacer la empresa para apoyar y fortalecer esa motivación?

  • Habilitar y facilitar las fuentes de información
  • Con los recursos disponibles son bastantes es necesario ofrecer una guía en el plan de capacitación y desarrollo.
  • Fomentar el aprendizaje cruzado: Así como es fundamental que domine los conceptos básicos relacionados a su puesto de trabajo es importante que también se le rete a conocer y aprender sobre nuevos temas y desarrollar nuevas competencias. Cuando en un equipo se enseña y motiva a aprender más allá de los temas del área y puesto al que pertenece, la empresa tendrá diferentes perspectivas que le permitirán lograr la innovación.
  • Los líderes de la empresa deben ser personas apasionadas por el aprendizaje, que en el día a día lo apliquen, de tal forma que de manera natural sirvan de inspiración al resto del equipo. Para ellos no será difícil mostrar disposición para apoyar a los demás a cultivar este hábito y disfrutar el proceso.

Como no siempre se tiene la disponibilidad de tiempo que requiere adquirir nuevos conocimientos es necesario que la empresa valore y le de la debida importancia a estas actividades. Además, es necesario que pueda reconocer el esfuerzo y talento conforme van avanzando en su plan de desarrollo.

Cultivar el aprendizaje es un compromiso hacia una constante actividad, siempre hay algo nuevo que conocer. Se vuelve un hábito que facilita adaptarse a nuevas circunstancias.